REFLEXIONES ESOTÉRICAS
Adolfo Paniagua Contreras
En este día en que con mucha pasión festejamos el Día de Nuestra Señora de la Altagracia, es oportuno hacer algunas puntualizaciones, donde la verdad sea el punto de apoyo de las mismas.
1.- La Virgen María, pura antes del parto, en el parto y después del parto del niño Jeshuá Ben Pandira, mejor conocido por Jesús o Enmanuel, fue una Gran Iniciada en los misterios de la Vida y de la Muerte, pero no es la Divina Madre.
2.- Hay grupos o sectas religiosos que la rechazan, asumiendo, pero inversamente, la misma posición errónea de quienes la han elevado a la condición de Dios, siendo como es, hija de Dios y madre terrenal del Salvador, el Cristo Jesús.

3.- Dios no es una persona, como tampoco lo es su hijo, El Cristo. No tiene género. Nunca ha nacido y tampoco ha muerto. No tiene madre, lo que significa que tampoco padre.
4.- Dios en sí mismo se expresa como Padre y como Madre. María es la hija espiritual de ese Padre-Madre, como lo es El Cristo.
5.- Dios como Padre es fuerza, ley, poder, rigor, voluntad…Como Madre, es amor, gracia, bondad, justicia, misericordia, sabiduría…
6.- María, Isis, Ishtar, Isoberta, Kuan Yin, Tonanzin, etc., fueron la expresión de Dios Madre en la Tierra; corresponden con ese principio supraespiritual que ni tiene principio ni tiene fin, y, sin embargo, es principio y fin de todas las cosas, lo que refleja lejanía más allá de cualquier manifestación cósmica.
