Crónica del Paraíso del Caribe
Por: Adolfo Paniagua Contreras
Atropello
Me quisieron comer vivo; de chepa no me colgaron en el parque Anacaona, como hacía Trujillo con sus opositores, por “calumniador”. Y ni siquiera los familiares de los afectados salieron en mi defensa.
Constanza, RD.- En el año 2000 publiqué en el periódico El Siglo este titular: “Rara enfermedad afecta niños de Constanza”. Había 7 niños (hembras y varones) con parálisis flácida de extremidades. La noticia se regó por el mundo como si se hubiese lanzado una bomba atómica en Constanza. ¿Cuál fue la reacción de la gente en esta localidad?, pedir la crucifixión de Pani Contreras, porque supuestamente estaba confabulado con La Vega para que Constanza no fuera “Provincia Ecológica”.
Hubo alguien, que luego me pidió perdón, que dijo le iba a solicitar a la sala capitular del ayuntamiento me declarara persona no grata. Se dijeron barbaridades de mí, y hasta las mismas autoridades del Hosp. Dr. Pedro A. Céspedes, que dijeron cuál era el cuadro clínico que presentaban los niños, definiéndolo como una "polineuritis tóxica", cuando salió la información trataron de desmentirme, pero ya era tarde: la noticia movilizó a las autoridades nacionales e internacionales de salud que, al otro día, ya estaban aquí investigando lo que estaba sucediendo, y que los médicos guardaban en silencio como si hubiera sido un secreto de Estado.

Constanza siempre ha sido escenario de este tipo de intriga, producto de la incapacidad política de la mayoría de sus actores, que casi siempre actúa en complicidad con los gobiernos de turno.
Constanza siempre ha sido escenario de este tipo de intriga, producto de la incapacidad política de la mayoría de sus actores, que casi siempre actúa en complicidad con los gobiernos de turno.